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lunes, 18 de marzo de 2013

MERCADO HUMANO


I

Mercado de abastos,
abundancia cárnica.

Moros locos en la costa,
costilla de pateras,
vinagre y sal marina
sazonan lenguas muertas.

Carne negra, carne grasa,
roja sangre, a chorro,
huesos quebradizos,
montadientes coloniales.

Lomo caribeño maleable,
pechuga abierta, sexo entero
atravesado por nabos
 colmados de agua bendita.

Trasero indígena
asado a la lumbre,
entrañas de fuego
para perros hambrientos.

Sesos de poniente,
orejas de dragón,
que al vino se repite
con eructo de tiburones.

Lechoncitos, polluelos,
terneras, conejitos,
presas fáciles en
hincar el diente.

Queda la carne del este,
blanda, insípida,
que al guiso pobre sirve
si caldo se quiere.

Mercado de abastos,
abundancia cárnica.



II

Caníbal es el alma
del hombre
que no caza, pero mata.
Resguárdate de su mirada,
vigila a la camada,
algún día puedes ser
la pieza codiciada.

No hay lugar seguro,
el linde con la selva
se difumina siempre
en la mira de su
escopeta.

III

Pero
algún día las fieras
se rebelarán,
hombres con almas
de hombres,
gritarán:
¡Basta!
sobre la tumba
del cazador furtivo
que a la tierra
ha convertido
en una feria bastarda. 

viernes, 1 de febrero de 2013

CARTAS Y SOBRES


Escribí cartas, compañeros,
Con las manos manchadas
De dinero envenenado.

Escribí cartas, compañeros,
Pero vosotros, siempre,
Quisisteis sobres cerrados.

Escribí cartas, compañeros,
No dudéis de mi palabra,
Sí, de los bolsillos agujereados.

Escribí cartas, compañeros,
En los sobres sellos y mi marca
Ese fue vuestro pecado.

Escribí cartas, compañeros,
Y nunca nadie me dijo nada
Solo esperabais mi recado.

Escribí cartas, compañeros,
Vuestros nombres con estacas,
La avaricia, con vuestros encargos.

Escribí cartas, compañeros,
Como quien llama a la manada
Ahora os llega el último acto.



martes, 15 de enero de 2013

EL MIEDO ES LIBRE





El miedo es libre, dicen,
nunca fue esclavo de su temor,
poeta y vagabundo recorre desnudo
las avenidas umbrosas
de nuestras conciencias.
 
Es el sudor frío en las calientes venas
que encalla dentro del turbio estómago
acompañado por el bramido de las olas.
 
El miedo es libre, dicen,
libre para aplastar cuerpos descosidos
por la hambruna;
libre para golpear cuerpos vejados
entre gritos y tormentos:
libre para asustar cuerpos sanos
acuñados en monedas.
 
Libre canta el miedo
para la luna sorda
a los lamentos errantes en la noche.
 
Voz aterciopelada de sirena bastarda,
que al niño convierte larva la sábana blanca,
que al joven emborracha en las madrugadas,
que al hombre trafica con sus derrotas,
que al anciano entierra vivo en la fosa.
 
El miedo es libre, dicen,
libertad venenosa, cancerígena,
víbora terror de las almas,
devoradora de amapolas y mariposas,
queda cada persona indefensa
ante su miedo libre
de todos los pecados de la Humanidad.
 
 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

MI CASA TIENE MIEDO DE SALIR A LA CALLE




Mi casa tiene miedo de salir a la calle
Rodeada de esquinas siniestras
Que reclaman la deuda insana
De sus puertas, de sus ventanas.

Mi casa no tiene mirilla en la entrada
Porque no quiere ver nada,
Solo quedarse postrada en la cama
Con las persianas de la vergüenza bajadas.

Mi casa no coge el teléfono la condenada
Ni responde al timbre si llamas.
Está muerta por las letras embargadas,
Sueña ser funambulista en la terraza.

Mi casa parece cada día más vieja,
Se levanta por la mañana soñolienta
Se acuesta por la noche cansada,
Porque su grifo ya no lleva agua.

Mi casa queda lejos de la Casa de la Moneda
Pero la sucursal, antes compañera,
Espera paciente, en el rellano de la escalera,
A que la usura reviente la blindada madera.

Mi casa es una casa como otra cualquiera
Respetuosa, cumplidora y buena vecina,
Todas alaban su silencio y su coraje
Todas saben a qué viene tanta lágrima y pena.

Mi casa ha quedado desnuda una mañana de abril
La levantaron de cuajo con la escritura carcomida
Por una balanza ciega, una placa sorda,
Una urna muda ante tanta avaricia e injusticia.

Mi casa ya no es mi casa, ni la de nadie
A mi casa la vejan en una aséptica subasta.
A mi casa la tratan como a una perra esclava,
Mi casa llora a cada minuto con las vigas melladas.



jueves, 29 de noviembre de 2012

He escrito más de un millón de palabras


He escrito más de un millón de palabras
Para mí, para los demás,  para los otros,
Para los de mi vera, para los que pasan,
Para los que se quedan, para ellos,
Para mi reverso, para los que pagan,
Para los que callan, para los que leen,
Para vosotros, para ratos y momentos,
Para nadie, y especialmente, para todos…

He escrito más de un millón de palabras
Diseminadas en un denso océano, sin remedio,
Porque el viento no rula a buen puerto,
Porque a cada letra le persigue un soneto viejo,
Demasiado visto, con sus demasiados versos,
Y siento la angustia, la soledad, el miedo
De una pluma náufraga en un interminable mar muerto.

He escrito más de un millón de palabras
Y nunca os confesé que no hay nada nuevo.

martes, 13 de noviembre de 2012

CLAMOR A LAS DOCE Y UN MINUTO


He plegado las horas de mañana
en el hatillo de mis esperanzas.

He recogido a las doce y un minuto
las velas henchidas de rabia y
de desencanto.

He arribado cansado y desnortado
en el puerto mugriento,
con las suelas de mis labios
desgastadas de tanto llanto.

He llegado arrodillado a la
sombra de la taberna y el canto
para beber en un orinal viejo
el sudor de mis antepasados.

He dicho basta solo en mi cuarto
mientras en la calle las esquinas
doloridas de tan poco tacto
escupen silencio y pánico.



Pues no, estos no son mis versos,
aunque quieran los buitres hambrientos,
siempre hambrientos, en las alturas
de cadáveres ciudadanos.



Yo no pliego, ni recojo, ni arribo,
ni de rodillas hinco mi pasado,
ni solo me entierro entre cuatro
paredes de miedo hipotecado.

Aquí estoy, ni el primero, ni el último,
ni en el del medio, ni liderando,
aquí estoy, blandiendo mi legado,
entre la multitud convocada
que camina como un océano.

Aquí, estoy, compañeros, con la
pluma obrera desnuda de espanto,
aquí estoy, a tu lado, a la vera
de nuestros firmes pasos.

Hoy, hoy es el día en que
hay suave brisa en el cielo
y mariposas en el asfalto.
Hoy toca, ya toca, compañeros,
Tocar con toda el alma a rebato.

domingo, 14 de octubre de 2012

ÁRBOL MUSTIO DE HOJAS MELANCÓLICAS





No hay brisa que acaricie
el árbol mustio
de
hojas melancólicas,
queda la tierra virgen anegada
de raíces muertas
de pájaros ciegos,
tronco pútrido
que reverbera desesperanza
en cada corteza.


No hay brisa que acaricie
el árbol mustio
de
hojas melancólicas,
la savia cuajada de dolor,
ramas quebradizas,
siempre,
que están a punto de llorar,
siempre,
sólo permanece el nido vacío,
silencio pétreo,
ni un murmullo,
nada.


No hay brisa que acaricie
el árbol mustio
de
hojas melancólicas,
agua que no la riega,
no puede calmar la sed
que atormenta su tallo,
que reseca su fruto
derrotado,
sólo queda prendido en el aire
el sabor agrio de un beso
irrealizable.


No hay brisa que acaricie
el árbol mustio
de
hojas melancólicas,
tu nombre y el mío
escrito con la navaja
infantil
que ya ha sido devorada
por nuestros sueños,
el corazón de pulso tembloroso,
iniciales desmembradas
por el tiempo
que no conoce de palabras
susurradas al alma,
al alba y al ocaso
y
a esas condenadas vueltas
terrenales.


Sólo queda esperar,
cobijado,
atrapado por la sombra
del árbol mustio
de
hojas melancólicas.


viernes, 5 de octubre de 2012

LA HUIDA DE UN SUEÑO JOVEN (1993)


Un sueño escapó de las tinieblas de mi cerebro mientras dormitaba en un banco del metro. 

Su estela sorprendió a transeúntes que deambulaban en el andén, entre bostezos aburridos.

Sobresaltado, me desperté con mi mente lloriqueando su marcha, le divisé, cerca de las escaleras, le grité que se detuviera,
pero desobedeció, el muy condenado.

Perdí el vagón de las seis y cuarto, corrí hacia las escaleras mecánicas, esquivé cuerpos encogidos, grité de nuevo a mi sueño huido, alguien se molestó, fui zarandeado.

Salté de dos en dos los peldaños. Tropecé con un mendigo
y le lastimé la mano. No se quejó. Estaba dormido.
Ni siquiera respiraba. Mis ojos desorbitados escrutaban
un horizonte viciado por una marabunta de ruidos.

Le hallé recostado en una esquina, almas indiferentes le echaban
monedas. El sueño, con voz trémula, me llamaba 
sin alzar la mirada. Su escapada, allí, en ese rincón, había acabado.

Me acerqué, con pasos decididos, era éste mi mundo, no el suyo,
le tendí los brazos y mi sueño se acercó temeroso, solo,
de nuevo en el redil, con ese suspiro resignado.

Pude llegar puntual al trabajo.
Perdoné la travesura de mi sueño. Era joven.

¿Y quien no tiene curiosidad a esa edad?

Tuve que bajar la vista. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

ME FALTAS, AUNQUE NUNCA TE DIRÉ ADIÓS


(A mi primo Robert, que tuvo que decir adiós a su hija)

En el arcón de mi mirada
Guardo tus alas.

En mi corazón.
Tu sonrisa que ya me falta.

En mi alma
Tus risas y lágrimas.

En mi vida,
Tus besos al alba.

Quiero quebrar el universo
Con mi dolor como espada.

Buscarte entre sueños
Como se buscan a las hadas.

Soy ya padre de tu ausencia
No, no hay palabras....

En el arcón de mi mirada
Guardo tus alas.

lunes, 3 de septiembre de 2012

TUVE MIEDO

Tuve miedo
a plena luz del día...

La desnudez de mis ojos
me aterró..

La desnudez...sin más

La peor, la que al alma acongoja...

La que presientes cercana
la derrota.

Me cubrí los ojos
con las manos
manchadas de espanto.

Pero era tarde...
mi mirada yacía
inerte en el asfalto.

Me abalancé sobre ella
para evitar ser pisoteada...

La última estupidez de 
un ser resignado..

¿A quién le importa tu vista
ya masacrada?

Allí, me quedé..
sin aliento ciudadano.

Un cuerpo desmadejado
en un océano inmenso
de pavor y llanto.

domingo, 24 de junio de 2012

INDIGENTE POLÍTICO


Nunca seré un indigente político.
Vestir ideas harapientas.
Comer ilusiones funestas.

No quiero pedir esperanza como limosna.
Ni dormir a la intemperie del desencanto.
Ni escuchar: a ese le conocí como ser humano
Y ahora es un pordiosero sin encanto.

Quiero vestirme por los pies con
El traje ciudadano que me
Dieron mis padres.
No con los harapos sumisos que me
Entregan entre banco y banco.

Dejadme que lo escriba diáfano:

Clamo por la política
Y no me avergüenzo.

Se come con la derecha
O con la izquierda,
Pero nunca con las dos manos
En la espalda, ni tampoco de canto.

Y no me digas que ni sientes
Ni la diestra, ni la siniestra
Que eres perro de hortelano.

Dejadme que lo diga claro:

Clamo por la política
Y no me avergüenzo.

Me da igual si es en la calle,
En la plaza pública, en las redes sociales
En el bar de siempre, en la mesa familiar,
En la oficina, en el autobús, en la puta esquina,
En el parlamento o en el ayuntamiento.

Si escupes a la cosa pública por despecho
Encontrarás mi mano para limpiar tu desprecio.

Sí, ciudadanos, aquí estoy jodido, pero de pie.
Enterrando cada día los callos de mi desengaño.
Diciendo a los que me quieran escuchar:


Pueden convertirme en un pobre de solemnidad,
Pero nunca en un indigente político. Nunca.

martes, 8 de mayo de 2012

DUERME LIBERTAD


ABRÍ
la ventana del silencio
y
un coro de suspiros
inundó la sala.

Es un nuevo día
dijo  ella
soñolienta y amada.


 Es un nuevo día
contesté
apagado y frío
con el sueño inerme en mis brazos.

Es un nuevo día
                          repitió dulcemente
                     desnuda de arrepentimiento.

SÍ    
amada mía
es un nuevo día
pero no abandones las sábanas
ya no quedan mariposas en el asfalto
ni caracoles en los jardines castrados.

Duerme de nuevo
en la calle
pasean los de siempre
con la herrumbre
en sus vientres.

Nos quedamos tú y yo, presos en la habitación.

Han prostituido demasiado tu nombre
para dejarte otra vez libre.



martes, 17 de abril de 2012

LA CANCIÓN OLVIDADA


Es la canción olvidada en una época donde
las letras no encuentran a las palabras,
es el grito dolorido de los hombres que a la lucha
van sin armas, banderas ni arengas de sangre y plata,
es el beso cálido de la madre al niño que en su seno
duerme con las estrellas muertas en la mirada,
es el estertor del anciano que a la noche ha esperado
para acompañarla al sepelio de su alma pisoteada...
no nos queda otra cosa que cantar

Pataxó ha-ha-hae, Pataxó ha-ha-hae.

Destripan las raíces a la madre selva ultrajada,
un bisturí psicópata mutila labios de caramelo,
nodrizas destilan de sus pechos leche cuajada,
el silencio de la bestia sólo es perturbado
por el cántico que la libertad fugitiva
compone en su huida por la tierra maltratada

Pataxó ha-ha-hae, Pataxó ha-ha-hae.

Desheredados cantan en el otero de la derrotada revolución,
el fuego que devora las entrañas de la Tierra quema sus pies descalzos,
no hay salvación, un ejército de ratas extermina el jardín del mañana,
el ocaso hunde sus garras en el fértil semillero de la aurora;
aunque de las cenizas late la rabia de un corazón que no se rinde

Pataxó ha-ha-hae, Pataxó ha-ha-hae.

Lágrimas rojas ensucian los trajes de los domingos,
el cielo abre las compuertas del basurero terrenal,
estalla una tormenta de almas en las calles desiertas,
el dolor de los niños con pechos de hambre
derriba puertas de blancas casas para sentarse a la cena;
estos guerreros que de tantas batallas perdidas
a las corazas decoran con llagas,


no tienen armas, banderas ni arengas de sangre y plata,
sólo esta canción, la canción que de una nueva era nos habla

Pataxó ha-ha-hae, Pataxó ha-ha-hae.


A los pataxó ha-ha-hae de la aldea Bahetá por su heroica lucha
en defensa de su tierra contra los caciques brasileños del Amazonas
(La escribí hace 14 años pero sigue siendo tan actual como ese día).



miércoles, 4 de abril de 2012

SUICIDIO EN GRECIA

He de descansar, amor mío,
en el lecho del olvido.
La sien me delata
la bala que necesito.

He de llorar, amor mío,
hurtado mi destino
tan simple, tan fácil
como el peor asesino.

He de irme, amor mío,
a la calle por instinto,
en mi mano la pistola
la ruina en mi bolsillo.

He de morir, amor mío,
no despiertes a mis hijos
queda la despensa vacía
pero nunca mi grito.

lunes, 19 de marzo de 2012

QUÉ MÁS ME PUEDEN QUITAR

He de decirte, compañero,
que algo me carcome el alma,
como si tuviera un fascista
dentro de mi cuerpo
reventando mis vísceras malas.

Qué más me pueden quitar
que de dar no me queda nada.

He de decirte, compañero,
que una noche me quedé sin balas
las tiré al río por miedo a sus alas
el enojo a las muy putas las carga,
la desesperanza, las descarga.

Qué más me pueden quitar
que de dar no me queda nada.

He de decirte, compañero,
que las palabras ya me amargan,
hasta las tildes me parecen una amenaza,
ni siquiera soy capaz de cortar
metafóricamente mis cadenas con una tenaza.

Qué más me pueden quitar
que de dar no me queda nada.

He de decirte, compañero,
que dejemos de escribir cartas,
solo quedan de remitentes las ratas,
ahì van a la cantina a beber
estas..estas estúpidas cabras.

Qué más me pueden quitar
que de dar no me queda nada.

lunes, 27 de febrero de 2012

ABRAZADO A UNA PESADILLA




Abrazado a una pesadilla
Me despeñé en una mar
De realidades…

Mis hijos, mis hijos
Me rescataban de mi indolencia
Con sus dedos devorados
Por mi miedo e indecencia.

Soy padre de la nada
Me dejé robar su futuro
Sin decir palabra,
Sorprendido, absorto
De mi desdichada inercia.

¿Por qué me despertáis?
La vergüenza me ahoga,
La pena me humilla,
La tristeza me apalea,
Miraros me aterra.

Cómo puede vivir un hombre
Que tiene como herencia
No su derrota, que es propia,
Sino la derrota de sus hijos.

Cómo puede sobrevivir ese padre
Que un día le empujaron fuera
De su camino y no supo regresar
Ni luchar, ni levantarse de nuevo,
Quedarse atónito, encogido,
En la cuenta de la historia.

Ahora ellos derraman mi sangre
Sin que ni una herida me espante
Ahora ellos embisten contra el muro
Desnudos por mí de todo futuro.

Dejadme dormir, hijos, dejadme,
En la penumbra del olvido
Y luchar lo que yo no luché,
Gritar lo que yo no grité
Protestar lo que yo no protesté
Derribar lo que yo no derribé
Maldecir lo que yo no maldije
Despertar lo que yo no desperté…


Pero, por favor, hijos no me rescatéis.
No sabría cómo pediros perdón
Sin pegarme en el vertedero de la historia
Un puto tiro en el corazón.






miércoles, 22 de febrero de 2012

ABDICACIÓN DE BAYONA

En Bayona un Borbón cornudo
vendió la corona a buen precio
treinta millones de reales
de por vida y un palacio
fue el acuerdo regio.

que gran rey, que gran rey,
negocio redondo sin
violar la ley

que gran rey, que gran rey
quedo rico y libre sin
saltarse la ley

En Bayona un príncipe Borbón
lame las botas de Napoleón
queda España a los pies
de un corso emperador

quiere Fernando la corona
pero sólo tiene su cobarde mano
para cobrar una renta de Bonaparte
y dejar que reine un hermano


En Bayona, en Bayona escribieron
los borbones su gran historia
traición, avaricia y cobardía
son los estandartes de su victoria

En Bayona, en Bayona, se rieron
los borbones del pueblo fanático,
que a Pepe Botella echaron
entre vítores y cánticos

Fernando séptimo, Fernando séptimo,
Carlos cuarto, Carlo cuarto,
que borbones, que borbones,
en España no hubo mejores reyes
para vender sus posesiones

Fernando séptimo, Fernando séptimo,
Carlos cuarto, Carlos cuarto,

que borbones, que borbones,
en España no hubo mejores reyes
para bajarse los calzones.